
Las dictaduras existen para controlar, no para gobernar.
Su función es simple: poder absoluto, pueblo silencioso.
Un régimen autoritario no administra: domina.
En Voces Libres, compartimos relatos reales que muestran cómo la dictadura y la corrupción moldean vidas y creencias.




Estas eb disctaduras.
Las dictaduras para que estan.
Las dictaduras existen para una sola cosa: concentrar el poder en manos de unos pocos y silenciar a todos los demás. No buscan justicia, ni orden, ni estabilidad. Buscan control. Control del pensamiento, de la palabra, de la vida cotidiana. Una dictadura no gobierna: posee. Y cuando un régimen posee a su pueblo, la verdad deja de ser un derecho y se convierte en un enemigo.
Las dictaduras surgen cuando el poder deja de tener límites y la sociedad pierde la capacidad de cuestionar. Su función real no es proteger al país, sino proteger al régimen: controlar la información, moldear la historia, reprimir la disidencia y mantener un sistema donde el miedo es más efectivo que la ley. Cada dictadura es un laboratorio de manipulación social, diseñado para que la obediencia parezca normal y la libertad parezca peligrosa.
Las dictaduras existen para una sola función: asegurar que el poder nunca cambie de manos. No protegen al pueblo, protegen al régimen. Controlan la información, manipulan la historia y convierten el miedo en herramienta de gobierno.
En una dictadura, la verdad es un estorbo, la crítica es una amenaza y la libertad es un lujo que el poder no está dispuesto a permitir. Su propósito real no es gobernar mejor, sino gobernar sin límites. Y cuando el poder deja de tener límites, la sociedad deja de tener derechos.
Al final, toda dictadura deja la misma huella: un país fracturado, una memoria herida y una sociedad obligada a reconstruirse desde el silencio impuesto. Los regímenes pasan, pero las consecuencias permanecen. Por eso es necesario nombrarlas, estudiarlas y exponerlas sin miedo: porque solo enfrentando la verdad se evita que el poder vuelva a convertirse en dueño de la vida de un pueblo.
Al final, toda dictadura deja la misma huella: un país fracturado, una memoria herida y una sociedad obligada a reconstruirse desde el silencio impuesto. Los regímenes pasan, pero las consecuencias permanecen. Por eso es necesario nombrarlas, estudiarlas y exponerlas sin miedo: porque solo enfrentando la verdad se evita que el poder vuelva a convertirse en dueño de la vida de un pueblo.
Como se forma un dictador como somete al pueblo y somete a los que piensan diferente al dictador resultado de las consecuencia de una dictadura
Un dictador se forma generalmente en contextos donde hay crisis política, económica o social, y aprovecha esa situación para concentrar el poder en sus manos. Este proceso suele tener varias etapas y mecanismos:
1. Ascenso al poder
Aprovechamiento del descontento: El futuro dictador se presenta como la solución a los problemas del país (corrupción, inseguridad, pobreza).
Manipulación del discurso: Promete orden, estabilidad o justicia, apelando a las emociones del pueblo.
Debilitamiento de las instituciones: Una vez en el poder, empieza a controlar o eliminar los contrapesos (Congreso, tribunales, prensa).
2. Mecanismos de sometimiento del pueblo
Propaganda: Controla los medios de comunicación para difundir su versión de la realidad y construir un culto a su personalidad.
Censura: Prohíbe o castiga las críticas, limitando la libertad de expresión.
Represión: Usa la policía, el ejército o grupos paramilitares para intimidar, encarcelar o eliminar a los opositores.
Control económico: Manipula los recursos del Estado para premiar la lealtad y castigar la disidencia.
3. Sometimiento de los que piensan diferente
Persecución política: Arrestos, exilios o desapariciones de opositores.
Desinformación: Difunde mentiras para desacreditar a quienes lo critican.
Miedo y autocensura: La población aprende a callar para sobrevivir.
4. Consecuencias de una dictadura
Pérdida de libertades: Se restringen derechos como la libre expresión, la asociación y el voto libre.
Violaciones de derechos humanos: Torturas, asesinatos y desapariciones.
Aislamiento internacional: El país puede quedar marginado del resto del mundo.
Crisis económica y social: La corrupción y el control autoritario suelen destruir la economía y aumentar la pobreza.
Trauma colectivo: El miedo y la represión dejan huellas profundas en la sociedad, incluso después de que el régimen termina.
En resumen, un dictador se consolida mediante el control del poder, la manipulación del miedo y la eliminación de la disidencia, dejando tras de sí un legado de represión y destrucción institucional.

Dictaduras y Corrupción
Las dictaduras y la corrupción son dos fenómenos estrechamente relacionados que afectan profundamente el desarrollo político, social y económico de una nación. En una dictadura, el poder se concentra en una sola persona o en un grupo reducido, eliminando la participación ciudadana y restringiendo las libertades individuales. Esta falta de control y transparencia crea un ambiente propicio para la corrupción, ya que quienes detentan el poder pueden actuar sin rendir cuentas.
La corrupción, por su parte, se manifiesta en el uso indebido de los recursos públicos para beneficio personal o de unos pocos. En los regímenes dictatoriales, suele convertirse en una herramienta para mantener el control político, premiar la lealtad y castigar la disidencia. Las consecuencias son devastadoras: desigualdad social, pobreza, pérdida de confianza en las instituciones y debilitamiento del Estado de derecho.
En conjunto, las dictaduras y la corrupción destruyen los valores democráticos, frenan el progreso y perpetúan la injusticia. Combatirlas requiere fortalecer la educación cívica, promover la transparencia y garantizar la participación activa de la sociedad en la vigilancia del poder.


dictadores y corrupciones
Los dictadores y la corrupción suelen estar estrechamente relacionados, ya que los regímenes autoritarios tienden a concentrar el poder en pocas manos, lo que facilita el abuso de autoridad y la falta de transparencia.
Dictadores:
Son líderes que gobiernan sin límites democráticos, eliminando o controlando las instituciones que podrían fiscalizarlos. Suelen llegar al poder mediante golpes de Estado, manipulación electoral o aprovechando crisis políticas. Ejemplos históricos incluyen a Augusto Pinochet en Chile, Francisco Franco en España o Benito Mussolini en Italia.
Corrupción en dictaduras:
En estos sistemas, la corrupción se convierte en una herramienta de control político y económico. Algunos mecanismos comunes son:
Nepotismo: Colocar familiares o aliados en cargos clave.
Malversación de fondos públicos: Usar recursos del Estado para beneficio personal o del círculo cercano.
Sobornos y clientelismo: Comprar lealtades políticas o militares.
Represión y censura: Silenciar denuncias y evitar investigaciones.
Consecuencias:
Desigualdad social y pobreza.
Desconfianza en las instituciones.
Deterioro económico y aislamiento internacional.
Violaciones a los derechos humanos.
En resumen, la corrupción en las dictaduras no solo enriquece a unos pocos, sino que también destruye las bases de la justicia y la democracia, dejando secuelas profundas en la sociedad incluso después de la caída del régimen.






colmo cayo la dictadura de Nepal
La dictadura en Nepal, conocida como el régimen monárquico absoluto, cayó en 2006 tras una serie de protestas masivas y un proceso político complejo.
Durante años, el rey Gyanendra había concentrado el poder, disolviendo el Parlamento y gobernando directamente. Sin embargo, su régimen enfrentó una fuerte oposición tanto de los partidos democráticos como de los rebeldes maoístas, que llevaban desde 1996 una guerra civil contra el Estado.
En abril de 2006, una gran movilización popular conocida como el Movimiento Popular II (Loktantra Andolan) paralizó el país. Millones de personas salieron a las calles exigiendo el fin del gobierno absoluto del rey y el restablecimiento de la democracia. La presión fue tan intensa que Gyanendra se vio obligado a ceder: restauró el Parlamento y permitió la formación de un gobierno civil.
Posteriormente, en 2008, la Asamblea Constituyente votó por abolir la monarquía y declarar a Nepal una república democrática federal, poniendo fin oficialmente a siglos de dominio monárquico y a la dictadura real.


A lo largo de la historia, varios dictadores han sido derrocados directamente por la presión y movilización del pueblo. Algunos ejemplos destacados son:
Ferdinand Marcos (Filipinas, 1986): Fue expulsado del poder tras la Revolución del Poder Popular, un levantamiento pacífico que reunió a millones de filipinos en las calles.
Nicolae Ceaușescu (Rumania, 1989): Su régimen comunista cayó durante la Revolución Rumana, cuando protestas masivas y enfrentamientos llevaron a su captura y ejecución.
Hosni Mubarak (Egipto, 2011): Tras 30 años en el poder, fue obligado a renunciar luego de semanas de protestas multitudinarias en la Plaza Tahrir durante la Primavera Árabe.
Muamar Gadafi (Libia, 2011): Fue derrocado y muerto tras una rebelión popular apoyada por una intervención internacional.
Augusto Pinochet (Chile, 1988): Aunque no fue derrocado violentamente, perdió el plebiscito que él mismo convocó, impulsado por una fuerte campaña ciudadana.
Slobodan Milošević (Serbia, 2000): Fue sacado del poder tras protestas masivas conocidas como la Revolución Bulldozer, luego de intentar manipular elecciones.
Omar al-Bashir (Sudán, 2019): Fue depuesto por el ejército después de meses de manifestaciones populares contra su régimen de tres décadas.
Estos casos muestran cómo la movilización social, la presión civil y la unidad popular pueden ser determinantes para poner fin a regímenes autoritarios.


dictadores que fueron ejecutados por el pueblo
A lo largo de la historia, varios dictadores fueron ejecutados directamente por el pueblo o tras juicios impulsados por movimientos populares. Algunos casos emblemáticos son:
Nicolae Ceaușescu (Rumania, 1989): Tras décadas de represión, fue capturado junto a su esposa durante la Revolución Rumana. Un tribunal militar improvisado los condenó a muerte, y ambos fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento el 25 de diciembre de 1989.
Benito Mussolini (Italia, 1945): Al final de la Segunda Guerra Mundial, intentó huir del país, pero fue capturado por partisanos italianos. Fue ejecutado junto a su amante, Clara Petacci, y sus cuerpos fueron exhibidos públicamente en Milán.
Muamar Gadafi (Libia, 2011): Tras más de 40 años en el poder, fue capturado por rebeldes durante la guerra civil libia. Murió poco después, ejecutado por combatientes en medio del caos del levantamiento.
Francisco Macías Nguema (Guinea Ecuatorial, 1979): Fue derrocado por un golpe militar liderado por su sobrino, Teodoro Obiang Nguema. Tras un juicio por crímenes y abusos, fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento.
Saddam Hussein (Irak, 2006): Aunque su ejecución fue ordenada por un tribunal iraquí tras la invasión estadounidense, el proceso fue impulsado por la caída de su régimen y la presión popular interna.
Estos casos reflejan cómo, en distintos contextos históricos, los pueblos o movimientos populares han buscado justicia o venganza directa contra líderes autoritarios responsables de represión o abusos.
como derrotar a un dictador y sacarlo del poder
Derrocar a un dictador es un proceso complejo que depende de las condiciones políticas, sociales y militares de cada país. No existe una fórmula única, pero la historia muestra ciertos caminos que los pueblos han seguido para lograrlo, generalmente combinando resistencia civil, presión política y unidad social.
Algunos elementos clave que han sido efectivos en distintos contextos:
Unidad de la oposición: Los movimientos democráticos suelen tener más fuerza cuando los partidos, sindicatos, estudiantes y organizaciones sociales se unen bajo un objetivo común: el fin del régimen autoritario.
Movilización pacífica y sostenida: Las protestas masivas, huelgas y actos de desobediencia civil pueden debilitar la legitimidad del dictador y mostrar que el pueblo ya no acepta su autoridad.
Presión internacional: Las sanciones, el aislamiento diplomático y el apoyo de organismos internacionales pueden aumentar el costo político y económico del régimen.
Control de la información: Romper la censura y difundir información veraz ayuda a contrarrestar la propaganda oficial y a mantener la moral del movimiento ciudadano.
Negociación o transición pactada: En algunos casos, la salida del dictador se logra mediante acuerdos que garantizan una transición pacífica hacia la democracia.
Lealtad militar dividida: Muchos regímenes caen cuando las fuerzas armadas dejan de obedecer órdenes represivas o se niegan a atacar a la población.
Estos procesos suelen ser largos y riesgosos, y cada país enfrenta circunstancias únicas. La clave está en la organización, la persistencia y la resistencia no violenta, que históricamente han demostrado ser más efectivas y sostenibles que los enfrentamientos armados.
quien o quienes apoyan una dictadura
Una dictadura suele sostenerse en el poder gracias al apoyo de varios actores clave, tanto internos como, en algunos casos, externos. Los principales que suelen respaldar o beneficiarse de un régimen dictatorial son:
Fuerzas armadas y cuerpos de seguridad: Son el pilar fundamental de cualquier dictadura. Proporcionan el control físico y el poder coercitivo para reprimir protestas y mantener el orden establecido.
Élites políticas y económicas: Oligarquías, empresarios o partidos que obtienen privilegios, contratos y protección a cambio de lealtad al régimen.
Burocracia estatal: Altos funcionarios, jueces y miembros del aparato estatal que son favorecidos con cargos y poder bajo la dictadura.
Medios de comunicación afines: Algunas cadenas, periódicos o periodistas que difunden propaganda oficial y legitiman el discurso del dictador.
Militantes y simpatizantes: Sectores de la población que apoyan activamente al régimen, bien sea por convicción ideológica, beneficios recibidos o miedo a las alternativas.
Gobiernos extranjeros aliados: Algunos países apoyan a dictaduras por intereses geopolíticos, económicos o estratégicos, ofreciendo ayuda financiera, militar o diplomática.


cuales son las diferencias en Dictaduras y corrupción
Las dictaduras y la corrupción son fenómenos políticos distintos, aunque a menudo pueden estar relacionados. Estas son sus principales diferencias:
1. Naturaleza del concepto
Dictadura: Es una forma de gobierno en la que el poder se concentra en una sola persona o en un grupo reducido, sin respetar los principios democráticos ni los derechos ciudadanos.
Corrupción: Es una práctica ilegal o inmoral en la que una persona con poder (político, económico o administrativo) usa su posición para obtener beneficios personales.
2. Alcance
Dictadura: Abarca todo el sistema político y afecta la estructura del Estado.
Corrupción: Puede existir dentro de cualquier sistema político (democracia, dictadura, monarquía, etc.), y se manifiesta en actos individuales o institucionales.
3. Legitimidad del poder
Dictadura: El poder se obtiene o se mantiene sin elecciones libres o mediante manipulación del proceso electoral.
Corrupción: No necesariamente implica la toma del poder, sino el uso indebido del poder ya obtenido.
4. Derechos y libertades
Dictadura: Suprime o limita las libertades civiles, la libertad de prensa y los derechos humanos.
Corrupción: No necesariamente elimina derechos, pero los debilita al distorsionar la justicia, la economía y la confianza en las instituciones.
5. Relación entre ambas
En muchas dictaduras, la corrupción se vuelve estructural, ya que la falta de transparencia y control facilita el abuso de poder.
En democracias, aunque puede haber corrupción, existen mecanismos legales y sociales para combatirla.
En resumen, la dictadura es una forma de gobierno autoritaria, mientras que la corrupción es una conducta deshonesta que puede darse en cualquier tipo de gobierno.
cual tiene más poder la dictadura o la corrupción
Depende del contexto, pero en términos generales, la dictadura tiene más poder porque controla directamente el aparato del Estado: las leyes, el ejército, los medios de comunicación y las instituciones. En una dictadura, el poder político está concentrado en una sola autoridad, lo que le permite imponer decisiones sin oposición.
La corrupción, en cambio, no es una forma de gobierno, sino una práctica que se infiltra en los sistemas de poder. Puede debilitar tanto a una dictadura como a una democracia, pero no tiene poder por sí misma; su fuerza depende del grado en que logre influir o controlar a quienes gobiernan.
En resumen:
La dictadura ejerce poder político total.
La corrupción ejerce poder económico y social dentro o alrededor del sistema político.
Cuando ambos se combinan —una dictadura corrupta— el poder se vuelve casi absoluto y muy difícil de controlar.
está comprobado plenamente que la ias religiones están coludidas con la corrupción y las dictaduras
No se puede afirmar de manera plena y universal que todas las religiones estén coludidas con la corrupción o las dictaduras. Lo que sí está documentado históricamente es que algunas instituciones religiosas o líderes específicos han colaborado con regímenes autoritarios o se han visto involucrados en actos de corrupción, mientras que otros han sido opositores firmes de esos mismos sistemas.
Algunos puntos clave:
Casos históricos: En distintos momentos, ciertas iglesias o líderes religiosos han apoyado dictaduras o gobiernos autoritarios, ya sea por conveniencia política, protección institucional o afinidad ideológica.
Casos contrarios: También existen numerosos ejemplos de figuras religiosas que han luchado contra la corrupción, defendido los derechos humanos y promovido la justicia social (como Óscar Romero en El Salvador o Desmond Tutu en Sudáfrica).
Diversidad interna: Las religiones no son bloques homogéneos; dentro de cada una hay corrientes, posturas y niveles de compromiso político muy distintos.
En conclusión, no hay evidencia que pruebe una colusión total o sistemática entre religión, corrupción y dictadura. Lo que sí existe son casos particulares donde intereses religiosos y políticos se han entrelazado, tanto para sostener el poder como para enfrentarlo.




un pueblo con dictadura no es un pueblo feliz.
Exactamente. Un pueblo bajo dictadura vive sin libertad, sin voz y sin la posibilidad de decidir su propio destino. La felicidad colectiva necesita justicia, participación y derechos; sin ellos, lo que queda es miedo y silencio.
Dictadura,Corrupcion,Religion cosas que los pueblos no desean
Sí, esas tres fuerzas, cuando se imponen, suelen limitar la libertad y el progreso de los pueblos.
La dictadura elimina la voz del pueblo y concentra el poder en unos pocos.
La corrupción destruye la confianza y desvía los recursos que deberían mejorar la vida de todos.
La religión, cuando se usa como herramienta de control, puede manipular conciencias y frenar el pensamiento libre.
Los pueblos desean justicia, transparencia y libertad para decidir su propio camino.
quien fue Idi Amin Dada
Idi Amin Dada fue un militar y dictador ugandés que gobernó Uganda entre 1971 y 1979. Nació alrededor de 1925 y murió en 2003. Antes de llegar al poder, sirvió en el ejército colonial británico y luego en el ejército ugandés tras la independencia del país.
Amin tomó el poder mediante un golpe de Estado, derrocando al entonces presidente Milton Obote. Su régimen se caracterizó por la represión política, violaciones de derechos humanos, persecuciones étnicas y una gestión económica desastrosa. Se estima que durante su gobierno murieron entre 100,000 y 500,000 personas debido a ejecuciones, torturas y desapariciones.
También fue conocido por su excentricidad y su retórica grandilocuente; llegó a autoproclamarse con títulos extravagantes como “Su Excelencia, Presidente Vitalicio, Mariscal de Campo Al Hadji Doctor Idi Amin Dada, Señor de Todas las Bestias de la Tierra y Peces del Mar”.
En 1979, tras una invasión de tropas tanzanas y exiliados ugandeses, fue derrocado y huyó al exilio, primero a Libia y luego a Arabia Saudita, donde vivió hasta su muerte. Su figura sigue siendo una de las más infames de la historia africana del siglo XX. el Carnicero de Uganda.






Era un hombre gigantesco, imponente, un exboxeador y soldado británico convertido en dictador. Idi Amin Dada llegó al poder en 1971 con un golpe militar que derrocó al presidente Milton Obote. Muchos ugandeses lo recibieron al principio como un héroe. En poco tiempo, descubrirían que habían abierto la puerta a una pesadilla.
Su régimen se convirtió en un reinado de terror. Más de 300.000 ugandeses fueron asesinados, víctimas de purgas, venganzas y caprichos. Nadie estaba a salvo: opositores, periodistas, líderes religiosos, incluso miembros de su propio círculo cercano. La Oficina de Investigación del Estado, su temida policía secreta, convirtió la tortura y las ejecuciones en rutina.
En 1972, Amin tomó una de sus decisiones más fatales: expulsó a la comunidad asiática del país, unas 60.000 personas que eran el motor económico de Uganda. En cuestión de meses, los comercios quebraron, las fábricas se detuvieron y la economía colapsó.
Amin se autoproclamaba “Conquistador del Imperio Británico en África” y alardeaba de títulos extravagantes, pero su gobierno era un pozo de violencia y corrupción. En 1978, su ambición lo llevó a invadir Tanzania. Fue un error: las tropas tanzanas contraatacaron, tomaron Kampala y lo expulsaron del poder en 1979.
El “Carnicero de Uganda” huyó primero a Libia y después a Arabia Saudita, donde vivió tranquilamente hasta su muerte en 2003, protegido por la sombra del olvido.
Su figura es hoy un recordatorio brutal: cuando el poder carece de límites, se convierte en un arma que devora primero a un país y después a su propio portador. LEER MAS






Kim Jong Un utiliza la guerra con Irán para justificar la decisión de Corea del Norte de mantener sus armas nucleares Kim Jong Un, líder de Corea del Norte, ha declarado que la guerra de Estados Unidos con Irán demuestra que su país tomó la decisión correcta al conservar sus armas nucleares.
En un discurso ante la Asamblea Popular Suprema de Corea del Norte, publicado el martes, Kim acusó a Washington de “actos de terrorismo y agresión patrocinados por el Estado”, pero no mencionó a Irán por su nombre. Kim afirmó que la situación actual demuestra claramente que Corea del Norte tenía razón al rechazar lo que describió como presión y halagos estadounidenses para que renunciara a su arsenal nuclear.
Añadió que la situación nuclear de Corea del Norte es ahora irreversible.
El presidente Donald Trump afirmó anteriormente que Irán representaba una amenaza “inminente” para Estados Unidos, meses después de declarar que había “aniquilado” las capacidades nucleares iraníes.
Trump citó la prevención de la construcción de una bomba nuclear iraní como una de las razones para lanzar ataques contra el país persa.
Para los líderes de Corea del Norte, el conflicto con Irán refuerza la creencia arraigada de que los países sin armas nucleares están expuestos al poder militar estadounidense, mientras que aquellos que las poseen pueden disuadirlo. LEER MAS


Las dictaduras hoy
Cuando oímos la palabra dictadura, lo primero que pensamos es en Corea del Norte, en el Chile de los años 70 y 80 o en la Alemania de alrededor de 1940. De hecho, es bastante raro que un individuo ejerza el poder absoluto e incontrolado en un Estado. Las dictaduras son también aquellos Estados en los que un grupo de personas ejerce el poder. Así, por ejemplo, un partido único o un régimen.
Lo esencial es que exista una base legítima y constitucional para esta autocracia, a través de la cual el sistema autoritario pueda nacer y funcionar sin restricciones.
Un total de 60 países de todo el mundo se consideran actualmente sistemas dictatoriales. En ella viven 3,20 millardos personas, es decir, el 39,3% de la población mundial.
Características de una dictadura
En resumen, una dictadura es lo contrario de una democracia. En otras palabras, no hay representantes del pueblo que decidan conjuntamente en nombre e interés del pueblo. En su lugar, el poder lo ejerce una autoridad central sin derecho a la codeterminación de terceros. El resultado es un monopolio del poder sin separación de poderes. En el caso de la monarquía absoluta, puede tratarse de una sola persona. Sin embargo, aquí los límites ya son difusos, porque las familias, los partidos o los regímenes individuales también pueden ejercer un poder autocrático. Además, existen estructuras más complejas, como las de una dictadura militar. China, por ejemplo, también se considera una dictadura a pesar de su enorme Congreso Popular con casi 3.000 diputados, porque el sistema de partido único prohíbe cualquier oposición.
Así que hay que mirar más de cerca y prestar atención a características como la falta de libertad de expresión, la libertad de prensa u otras represiones. La mera existencia o ausencia de un parlamento o congreso popular dice poco sobre el grado de una dictadura totalitaria.
Resulta confuso cuando Estados como Corea del Norte, Laos y Argelia se autodenominan "República Democrática Popular" y Etiopía y el Congo "República Democrática". Por cierto, actualmente sólo hay 12 Estados en el mundo cuyos nombres de país autoasignados contengan las palabras "democrático" o "república popular". Sin embargo, siete de ellos se consideran claramente autocracias.
Democracia a pesar de la monarquía
Los países monárquicos no están necesariamente sometidos a la autocracia, aunque ésta sea de hecho la traducción directa de la palabra. Así, las monarquías también incluyen reinos, principados, sultanatos y emiratos. Algunos ejemplos son Gran Bretaña, Tailandia, Arabia Saudí, Japón, Países Bajos y unos 40 estados más.
Pocos de ellos, sin embargo, son monarquías absolutas en las que el gobernante ejerce el poder en solitario. Mucho más extendidas están las monarquías parlamentarias o constitucionales. En la monarquía parlamentaria, las funciones de gobierno son asumidas por los parlamentos y el monarca tiene poco o ningún poder para intervenir por sí mismo. En la monarquía constitucional, el papel del monarca está definido en la constitución, pero no tiene poder ni por ley ni por abdicación voluntaria. En este caso, los monarcas tienen una función predominantemente representativa. En el caso de la familia real británica, por ejemplo, es cierto desde hace décadas que no interviene deliberadamente en política. LEER MAS












